El Santo Padre ha propuesto para la Jornada mundial de las migraciones que celebraremos el próximo día 15 de enero de 2017 el lema: “Menores migrantes, vulnerables y sin voz”. Es una llamada a la conciencia de cada persona adulta y especialmente a la de los gobernantes para que tengan en cuenta en sus decisiones políticas los sufrimientos de los niños en situación de riesgo y pongan remedio cuanto antes a sus males. Nos invita el Papa a fijar nuestra mirada en los niños migrantes porque “son menores, extranjeros e indefensos… Ellos quienes más sufren las graves consecuencias de la emigración, casi siempre causada por la violencia, la miseria y las condiciones ambientales, factores a los que hay que añadir la globalización en sus aspectos negativos.”

 La Convención sobre los Derechos del Niño fue aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989. En dicha Convención se reconocen al niño los derechos fundamentales de toda persona humana. Uno de los derechos más importantes de la infancia es el derecho a ser protegidos por la sociedad y el Estado cuando se encuentran en situación de vulnerabilidad. Los artículos 20,22, 34, 35,36 y 37 de la mencionada Convención obligan a los gobiernos de los Estados a tomar medidas para proteger a los niños de la violencia, de toda clase de explotación, de la trata de personas y de toda aquello que pueda dañar su desarrollo humano integral.

Las leyes Internacionales y nacionales están muy claras respecto a la protección de los menores frente a toda agresión. Entonces nos preguntamos ¿por qué existen en estos momentos, según las cifras que facilita UNICEF, 1,8 millones de niños víctimas de la explotación sexual, 300.000 niños víctimas de la violencia y de la guerra, 168 millones sometidos al trabajo infantil? Esta pregunta sólo tiene una respuesta: la irrelevancia política de los niños en situación de exclusión y, por tanto , que no sean tenidos en cuenta por los gobiernos a la hora de las decisiones políticas. El Santo Padre nos recuerda en su Mensaje que “Los niños constituyen el grupo más vulnerable entre los emigrantes, porque, mientras se asoman a la vida, son invisibles y no tienen voz: la precariedad los priva de documentos, ocultándolos a los ojos del mundo; la ausencia de adultos que los acompañen impide que su voz se alce y sea escuchada.”

Debemos tomar conciencia de que los niños migrantes son una parte de esos menores de edad que sufren las consecuencias de la injusticia, de la falta de respeto a sus derechos fundamentales y de la indiferencia de la sociedad. Un niño migrante no acompañado no tiene nada más que el día y la noche. Pensemos, por un momento las penurias que tiene que sufrir cuando sale de su país con lágrimas en los ojos mirando hacia atrás donde deja a sus padres porque no le pueden dar un futuro digno. Con arrojo y valentía, el adolescente migrante mira hacia adelante, busca un mundo mejor. Se une a los adultos que huyen de la hambruna, de la guerra o de la falta de libertad. Sufre las penalidades propias del camino migrante sin el calor del hogar, sin poder estudiar y jugar, con hambre y con sed. Sus almas laceradas por la injusticia se reflejan en sus rostros trises, inmóviles y sin expresión.

¿Quién saldrá a su encuentro al llegar, si llega, a su destino? La calle, la plaza pública donde, si acaso, con otros menores emprenderán la huida permanente hacia adelante para que las autoridades no los internen en los Centros preparados para acogerlos. La vía pública es como el hampa, está plagada de violencia, intereses bastardos y trapicheos. En este ambiente crecerán los menores migrantes, solos, sin una caricia ni un gesto de ternura que calme su angustia. Este panorama es el que, desgraciadamente, viven los niños migrantes en bastantes países del mundo.

Los gritos de dolor de estos pequeños, habitualmente se oyen muy poco en los medios de comunicación o en los Parlamentos. Alguien ha de gritar con ellos y en su nombre. Alguien ha de prestar su voz para que su situación llegue a oídos de quienes tienen la posibilidad de solucionar sus problemas. La Iglesia quiere estar al lado de estos menores migrantes y hacer todo lo posible para sensibilizar a la sociedad sobre esta dramática situación que están viviendo millones de niños que no tienen futuro porque la injusta sociedad humana se lo niega.

El Papa Francisco nos recuerda en su Mensaje que “Nadie es extranjero en la comunidad cristiana, que abraza «todas las naciones, razas, pueblos y lenguas» y propone que trabajemos todos unidos para “proteger, integrar y dar soluciones estables” a la situación que vive cada niño o adolescente inmigrante. En este sentido el Pontífice propone “que se adopten adecuados procedimientos nacionales y planes de cooperación acordados entre los países de origen y los de acogida, para eliminar las causas de la emigración forzada de los niños entre las que se encuentran los conflictos armados.”

En nuestro país, el número creciente de menores sin hogar como consecuencia de la inmigración, de las rupturas familiares y de otras circunstancias, nos debe hacer pensar a todos sobre los retos que plantea, ya hoy, el crecimiento de estos niños sin el deseado ambiente familiar, escolar y lúdico. Es necesario parar este flujo de menores que, si bien, durante el periodo de escolarización están tutelados, sin embargo, en cuanto alcanzan la mayoría de edad, quedan solos en la calle con todos los riesgos y peligros que ello conlleva.

Queremos agradecer la dedicación y entrega generosa para con estos menores y jóvenes en riesgo que hacen las Congregaciones, Delegaciones o secretariados diocesanos de migraciones, Caritas , las instituciones de la vida consagrada, parroquias, asociaciones de carácter social etc . Precisamente desde la Comisión Episcopal de Migraciones hemos articulado una Sección nueva para servir mejor a las diócesis, procurando espacios en red con una dimensión de comunión y en contacto con las entidades que se dedican a la atención a estos menores vulnerables.

Ni la sociedad ni el gobierno pueden mirar para otro lado y cerrar los ojos ante esta realidad. Es necesario seguir trabajando para que se promulguen leyes justas que apoyen la unidad familiar y respeten escrupulosamente los derechos del menor. Urge realizar todos los esfuerzos posibles para que la acogida de los menores migrantes, en los centros o en las familias, sea digna de modo que los menores puedan disfrutar de los medios necesarios para desarrollar su personalidad y superar los traumas que han dejado en ellos las circunstancias de la inmigración. Por último, aunque deberá ser lo primero, es absolutamente necesario un nuevo orden económico internacional basado en el diálogo, la cooperación y la solidaridad entre los pueblos para que el mundo sea casa común de todos los hombres. Recordemos lo que el Papa Francisco afirma en la Encíclica Laudato “Las crisis económicas internacionales han mostrado con crudeza los efectos dañinos que trae aparejado el desconocimiento de un destino común, del cual no pueden ser excluidos quienes vienen detrás de nosotros. Ya no puede hablarse de desarrollo sostenible sin una solidaridad intergeneracional.” (Ls 159)

Hacemos una llamada a nuestras comunidades para que estén atentas a este fenómeno, que forma parte de las nuevas esclavitudes, y ofrezcan los recursos humanos, pastorales y materiales para responder a este desafío, especialmente dolorosos,   por afectar a los niños, las personas más desvalidas y, por eso , las más necesitadas de protección y ayuda.

Tarea que encomendamos a la Bienaventurada Virgen María, madre de Dios y Madre nuestra.

Los obispos de la Comisión episcopal de Migraciones

Pin It

justo mullor2En la mañana del pasado viernes día 30 de diciembre fallecía en Roma el Nuncio Apostólico Mons. Justo Mullor García. Había nacido el 8 de mayo de 1932 en Los Villares (Jaén), a donde se había trasladado su familia oriunda de Enix por destino profesional de su padre. Enix le rendiría homenaje hace algunos años, dedicándole una calle y nombrándole le hizo hijo predilecto. Su condición de hijo de familia almeriense la tuvo toda la vida. Vocacionado al sacerdocio desde la infancia, estudió en el Seminario Conciliar de Almería. Ordenado sacerdote en 1954, fue enviado por el Obispo de Almería Mons. D. Alfonso Ródenas García a doctorarse en Derecho Canónico en la Universidad Gregoriana; y poco después, en 1957 ingresaría en la Pontificia Academia Eclesiástica, iniciando así su preparación para servir a la Santa Sede en la carrera diplomática.

En 1967 el Papa Juan Pablo II le confiere la ordenación episcopal, después de haberle nombrado Arzobispo titular de Emérita Augusta, y más tarde será titular de Bolsena. El 22 de marzo de 1967 se hace cargo de la Nunciatura Apostólica de Costa de Marfil, a la que se agregan los servicios de las legaciones diplomáticas de la Santa Sede en Burkina-Faso y Níger, cargos que le retienen en África hasta 1985, año en el que es nombrado para la Secretaría de Estado de la Santa Sede como observador permanente ante el Consejo de Europa, en Estrasburgo, y ante la Organización de las Naciones Unidas en Ginebra.

El 30 de noviembre de 1991, el santo Papa Juan Pablo II le nombra primer Nuncio Apostólico en los Estados Bálticos de Estonia, Letonia y Lituania, y le encomienda la Administración Apostólica de Estonia y la preparación del viaje pontificio a este Estado báltico. El 28 de julio de 1994 cambia la titularidad de su cargo episcopal, siendo nombrado Arzobispo titular de Bolsena (Volsinium), siendo nombrado Nuncio Apostólico en Méjico el 2 de abril de 1997. Es su último servicio a la Santa Sede como Nuncio, porque el 11 de febrero de 2000 el Papa le nombrará Presidente de la Academia Pontificia de Roma, donde se forman los futuros diplomáticos de la Santa Sede.

Al cumplir los 75 años, presenta su renuncia al Papa Benedicto XVI, quien acepta la renuncia el 13 de octubre de 2007, siendo nombrado miembro de la Congregación para las Causas de los Santos el 23 de abril de 2009. Ha transcurrido sus últimos años en Roma, en el edificio Via de l´Erba que la Santa Sede remodeló para acoger a los Nuncios del Papa. Después de dos años debilitamiento de la salud, fallecía en Roma el pasado viernes, día 30 de diciembre, a los 84 años, tras haber dedicado toda su vida al servicio de la Sede Apostólica. En su testamento pedía al Obispo de Almería diera hospitalaria sepultura a sus restos mortales en la Catedral de Almería, donde será inhumando el próximo miércoles día 4 de enero de 2017.

Pin It

Al comenzar este tiempo fuerte de desierto, D. Adolfo González Montes dirige unas palabras a todos los fieles para animar a vivir intensamente la cuaresma. A continuación se ofrece el video del Prelado almeriense

 

Palabras del Obispo de Almería al comienzo de la cuaresma

Pin It

Las cookies constituyen una herramienta empleada por los servidores Web para almacenar y recuperar información acerca de sus visitantes. No es más que un identificador único en forma de fichero de texto que algunos servidores remiten al dispositivo del usuario, para registrar información acerca de lo que hemos estado haciendo por sus páginas, permitiendo así mejorar la calidad y seguridad de la página web. Poseen una fecha de caducidad, que puede oscilar desde el tiempo que dure la sesión, hasta una fecha futura especificada a partir de la cual dejan de ser

Mediante la utilización de los dispositivos de almacenamiento y recuperación de datos (cookies y otros), los prestadores de servicios obtienen datos relacionados con los usuarios que posteriormente podrán ser utilizados:

a)    Para la prestación de los servicios concretos,
b)    Para servir publicidad o
c)    Como base para el desarrollo de mejoras o nuevos productos y servicios.

Este sitio web puede utilizar cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Usted puede cambiar la configuración impidiendo su uso, pero es posible que no pueda acceder a determinadas secciones si las desactiva.

Las cookies empleadas en nuestra página han sido catalogadas según las directrices de la “Guía sobre el uso de las cookies” publicada por la Agencia Española de Protección de Datos en este sitio las siguientes categorías:

  1. Las estrictamente necesarias para la prestación de determinados servicios solicitados expresamente por el usuario.
  2. Las cookies analíticas que, o bien tratadas por nosotros o bien por terceros, nos permiten cuantificar el número de usuarios y así realizar la medición y análisis estadístico de la utilización que hacen los usuarios del servicio ofertado. Para ello se analiza su navegación en nuestra página web con el fin de mejorar la oferta de productos o servicios que le ofrecemos.  
  3. Cookies de sesión: Son cookies diseñadas para recabar y almacenar datos mientras el usuario accede a una página web.
  4. Cookies publicitarias: Son aquéllas que, o bien tratadas por nosotros o bien por terceros, nos permiten gestionar de la forma más eficaz posible la oferta de los espacios publicitarios que hay en la página web, adecuando el contenido del anuncio al contenido del servicio solicitado o al uso que realice de nuestra página web. De esta forma podemos analizar sus hábitos de navegación en Internet y podemos mostrarle publicidad relacionada con su perfil de navegación.
  5. Cookies técnicas: Permiten al usuario la navegación a través de una página web, plataforma o aplicación y la utilización de las diferentes opciones o servicios que en ella existan.
  6. Cookies comportamentales: Almacenan información sobre las preferencias o intereses del usuario en productos y/o servicios recogida durante la navegación, de manera que se le pueda mostrar la publicidad en función de su perfil.

Tipo de cookie

Características

Cookies propias

Se envían al equipo terminal del usuario desde un equipo o dominio gestionado por el propio editor y desde el que se presta el servicio solicitado por el usuario.

Cookies de tercero

Se envían al equipo terminal del usuario desde un equipo o dominio que no es gestionado por el editor, sino por otra entidad que trata los datos obtenidos a través de las cookies.

Cookies de sesión

Son cookies diseñadas para recabar y almacenar datos mientras el usuario accede a una página web.

Cookies técnicas

Permiten al usuario la navegación a través de una página web, plataforma o aplicación y la utilización de las diferentes opciones o servicios que en ella existan.

Cookies de análisis

Bien tratadas por nosotros o por terceros, permiten al responsable de las mismas el seguimiento y análisis del comportamiento de los usuarios de los sitios web a los que están vinculadas.

Cookies publicitarias

Permiten la gestión de los espacios publicitarios que, en su caso, el editor haya incluido en una página web, aplicación o plataforma desde la que presta el servicio solicitado en base a criterios como el contenido editado o la frecuencia en la que se muestran los anuncios.

Cookies de publicidad comportamental

Son aquéllas que permiten la gestión de los espacios publicitarios que, en su caso, el editor haya incluido en una página web, aplicación o plataforma desde la que presta el servicio solicitado. Estas cookies almacenan información del comportamiento de los usuarios obtenida a través de la observación continuada de sus hábitos de navegación, lo que permite desarrollar un perfil específico para mostrar publicidad en función del mismo.

 

El usuario puede libremente decidir acerca de la implantación o no en su disco duro de las cookies empleadas en este sitio web. En este sentido, el usuario puede configurar su navegador para aceptar o rechazar por defecto todas las cookies o para recibir un aviso en pantalla de la recepción de cada cookie y decidir en ese momento su implantación o no en su dispositivo.  Para ello le sugerimos consultar la sección de ayuda de su navegador para saber cómo cambiar la configuración que actualmente emplea.

Le informamos que la configuración de su navegador para rechazar todas las cookies o, expresamente las cookies de este sitio web, no le impedirá navegar por el Portal con el único inconveniente de no poder disfrutar de las funcionalidades del mismo que requieran la instalación de alguna de ellas, en concreto, las funcionalidades indicadas en las Cookies de Sesión. En cualquier caso, el Usuario podrá eliminar las cookies de este sitio web, implantadas en su dispositivo en cualquier momento, siguiendo el procedimiento establecido en la sección de ayuda de su navegador

Pin It

Política de protección de datos

La Diócesis de Almería titular del portal www.diocesisalmeria.es, informa a los usuarios del mismo, en adelante el “portal”, que la Diócesis de Almería, es responsable de los tratamientos que se realicen mediante este portal, salvo que otra cosa se informe en el tratamiento de que se trate.

La Diócesis de Almería respeta la legislación vigente en materia de protección de datos personales, la privacidad de los usuarios y el secreto y seguridad de los datos personales, de conformidad con lo establecido en la legislación aplicable en materia de protección de datos, en concreto, el Reglamento 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo de 27 de abril de 2016, adoptando para ello las medidas técnicas y organizativas necesarias para evitar la pérdida, mal uso, alteración, acceso no autorizado y robo de los datos personales facilitados, habida cuenta del estado de la tecnología, la naturaleza de los datos y los riesgos a los que están expuestos.

En concreto, se informa a los usuarios del portal que sus datos de carácter personal sólo podrán obtenerse para su tratamiento cuando sean adecuados, pertinentes y no excesivos en relación con el ámbito y las finalidades determinadas, explícitas y legítimas para las que se hayan obtenido.

Cuando se recaben los datos personales a través del portal, se informará previamente al usuario, de forma clara e inequívoca, de los siguientes extremos:

  • Existencia de un tratamiento de datos de carácter personal.
  • la identidad y los datos de contacto del responsable del tratamiento de datos personales obtenidos,
  • los datos de contacto del Delegado de Protección de Datos, si fuese oportuno;
  • los fines del tratamiento a que se destinan los datos personales y la base jurídica del tratamiento;
  • los destinatarios o las categorías de destinatarios de los datos personales, en su caso.
  • en su caso, la intención del responsable de transferir datos personales a un tercer país;
  • el plazo o los criterios de conservación de la información;
  • la existencia del derecho a solicitar al responsable del tratamiento el acceso a los datos personales relativos al interesado, y su rectificación o supresión, o la limitación de su tratamiento, el derecho a la portabilidad de los datos, o a oponerse al tratamiento. Asimismo, la manera de ejercitar los mencionados derechos.
  • cuando el tratamiento esté basado en el consentimiento del interesado, la existencia del derecho a retirar el consentimiento en cualquier momento, sin que ello afecte a la licitud del tratamiento basado en el consentimiento previo a su retirada; Si el tratamiento no está basado en el consentimiento, su derecho a ejercer la oposición al tratamiento.
  • el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control;
  • la existencia, si las hubiera, de decisiones automatizas, incluida la elaboración de perfiles y el ejercicio de derechos asociados a dicho tratamiento.

En particular, cuando se recaben datos de niños, el tratamiento únicamente se considerará lícito si el consentimiento lo dio o autorizó el titular de la patria potestad o tutela sobre el niño.

El usuario será el único responsable a causa de la cumplimentación de los formularios con datos falsos, inexactos, incompletos o no actualizados

Pin It

AVISO LEGAL

Diócesis de Almería
Plaza de la Catedral nº 1
04001 Almería
Tfno 950 232600

 

  1. Los derechos de propiedad intelectual de la página www.diocesisalmeria.es, su código fuente, diseño, estructura de navegación, bases de datos y los distintos elementos en él contenidos son titularidad de la Diócesis de Almería a quien corresponde el ejercicio exclusivo de los derechos de explotación de los mismos en cualquier forma y, en especial, los derechos de reproducción, distribución, comunicación pública y transformación.
  1. Estas condiciones generales regulan el acceso y utilización del sitio web www.diocesisalmeria.es que el mismo pone gratuitamente a disposición de los usuarios de Internet. El acceso al mismo implica su aceptación sin reservas. La utilización de determinados servicios ofrecidos en este sitio se regirá además por las condiciones particulares previstas en cada caso, las cuales se entenderán aceptadas por el mero uso de tales servicios.
  1. Se autoriza la visualización, impresión y descarga parcial del contenido de la web sólo y exclusivamente si concurren las siguientes condiciones:
  • Que sea compatible con los fines de la web www.diocesisalmeria.es
  • Que se realice con el exclusivo ánimo de obtener la información contenida para uso personal y privado. Se prohíbe expresamente su utilización con fines comerciales o para su distribución, comunicación publica, transformación o descompilación.
  • Que ninguno de los contenidos relacionados en esta web sea modificado de manera alguna.
  • Que ningún gráfico, icono o imagen disponible en esta web sea utilizado, copiado o distribuido separadamente del texto o resto de imágenes que lo acompañan.
  1. La Diócesis de Almería se reserva la facultad de efectuar, en cualquier momento y sin necesidad de previo aviso, modificaciones y actualizaciones de la información contenida en su web, de la configuración y presentación de éste y de las condiciones de acceso.
  1. La Diócesis de Almería no garantiza la inexistencia de interrupciones o errores en el acceso al web, en su contenido, ni que éste se encuentre actualizado, aunque desarrollará sus mejores esfuerzos para, en su caso, evitarlos, subsanarlos o actualizarlos.
  1. Tanto el acceso a este web como el uso que pueda hacerse de la información contenida en el mismo es de la exclusiva responsabilidad de quien lo realiza. La Diócesis de Almería no responderá de ninguna consecuencia, daño o perjuicio que pudieran derivarse de dicho acceso o uso de la información. La Diócesis de Almería no se hace responsable de los posibles errores de seguridad que se puedan producir ni de los posibles daños que puedan causarse al sistema informático del usuario (hardware y software), los ficheros o documentos almacenados en el mismo, como consecuencia de la presencia de virus en el ordenador del usuario utilizado para la conexión a los servicios y contenidos de la web, de un mal funcionamiento del navegador o del uso de versiones no actualizadas del mismo.
  1. La Diócesis de Almería no asume responsabilidad alguna derivada de la concesión o contenidos de los enlaces de terceros a los que se hace referencia en la web, ni garantiza la ausencia de virus u otros elementos en los mismos que puedan producir alteraciones en el sistema informático (hardware y software), los documentos o los ficheros del usuario, excluyendo cualquier responsabilidad por los daños de cualquier clase causados al usuario por este motivo.
  1. La utilización no autorizada de la información contenida en esta web, su reventa, así como la lesión de los derechos de Propiedad Intelectual de la Diócesis de Almería, dará lugar a las responsabilidades legalmente establecidas.
  1. Todo enlace de terceros a esta web debe serlo a su página principal o de entrada.
  1. La Diócesis de Almería y el usuario, con renuncia expresa a cualquier otro fuero, se someten al de los juzgados y tribunales del domicilio del usuario para cualquier controversia que pudiera derivarse del acceso a esta web. En el caso de que el usuario tenga su domicilio fuera de España, la Diócesis de Almería y el usuario se someten, con renuncia expresa a cualquier otro fuero, a los juzgados y tribunales de Almería (España).
Pin It
Noticia del canal electrónico no encontrada

BANNER02

728x90