Manuel Antonio Menchón
Vicario Episcopal

El autor estrella del evolucionismo ateo de nuestros días, el profesor de Oxford, el biólogo inglés Richard Dawkins, autor del libro "God Delusion" (El espejismo de Dios), ha puesto en marcha una campaña publicitaria en las ciudades inglesas con esta inscripción: "Dios, probablemente, no existe: deja de angustiarte y disfruta de la vida".

La frase que ha adornado algunos  de los famosos autobuses rojos de Londres, Birmingham, Edimburgo y Manchester y ahora llega a España. De momento, la campaña atea empezará en el transporte público de Barcelona, en concreto en dos autobuses, durante los días 5 al 18 de Enero, según informa la TMB (Transportes Metropolitanos de Barcelona), propiedad del Ayuntamiento de la ciudad.

Esta campaña promovida por las asociaciones “Ateos de Cataluña” y “Unión de Ateos y Librepensadores”, se irá extendiendo a otras ciudades en función de su éxito.

Nada hay que objetar sobre esta iniciativa, ya que estamos en un país donde todos, o casi todos,  pueden expresar libremente sus ideas.

Pero como todas las cosas que hacemos los seres humanos, para mí, esta campaña tiene unos desaciertos mayúsculos, que intento enumerar.

El primero es la falta de originalidad. Se trata de un vulgar duplicado de otra iniciativa de fuera de nuestras fronteras, que más bien recuerda un anuncio de una marca de cerveza, lo que me hace pensar que los ateos de aquí, no tienen una gran capacidad imaginativa, para haber elaborado una campaña más acorde con la mentalidad de nuestro país, o del suyo, si así consideran a Cataluña.

El segundo y tercero de los errores se asientan en la  incoherencia. Los ateos suelen acusarnos a los creyentes y más concretamente a los cristianos de hacer proselitismo. Y yo me pregunto… ¿qué otra cosa pretende, si no, esa campaña? ¿Tan mal andan los no creyentes de gente que tienen que hacer campañas de afiliación?

También nosotros los cristianos podríamos hacer esa campaña a favor de la existencia de Dios, con un slogan parecido a éste: “Probablemente Dios sí existe. No te prives de la alegría de sentir su entrañable bondad”. Seguramente nos dirían que eso no es políticamente correcto en un estado aconfesional, que la religión pertenece al ámbito interno de la persona, y que podríamos herir la sensibilidad de los no creyentes. Pero el ateísmo dogmático es, en cierta forma, una religión, ya que está fundamentado también en unas de creencias que son indemostrables verificadamente, con lo cual también tendría que concernir a la esfera de lo privado.

La otra incoherencia está en la parte final del mensaje porque eso de decir "deja de preocuparte y disfruta de la vida" es una afirmación rotunda de que  los creyentes somos  desdichados y entristecidos -algo que no se sustenta de ningún modo-  y que los ateos gozan de una felicidad y una esplendidez de vida que tampoco responde a la realidad. 

Siento decepcionarles. No creo que los ateos sean el prototipo de la felicidad Somos muchos los que creemos en Dios y vivimos alegres y esperanzados, gozando de lo bueno de la vida, y tratando de que gocen otros de esta existencia recibida de un ser superior. Ahí está el testimonio de la mayoría de los creyentes católicos, que para que no se olvide, somos el 85% de los españoles, sin contar los creyentes de otras iglesias y otras religiones. No nos pregunten si creemos o no en Dios, simplemente nos entregamos en su nombre. Nos ocupamos de lo que hay que atender. Somos   los mismos que rechazamos a quienes convierten la religión en fanatismo, que eso sí que es una amenaza. El problema no es que Dios exista, sino quienes le utilizan en su beneficio.

Con la fe en Dios, las asociaciones caritativas de la Iglesia están ayudando a sobrellevar la crisis económica a miles de familias. Con esa misma fe miles de misioneros, religiosos y laicos, están dejándose la piel entre los excluidos de la sociedad del bienestar, los enfermos incurables, los hambrientos, los imposibilitados, los perseguidos, los que no tienen escuelas ni hospitales, los inmigrantes, los sin techo...

Pero el gazapo más grande es el enunciado del slogan. Tal vez, me gustaría pensar,  lo han iniciado así por respeto a los creyentes, o tal vez, porque no han caído bien en la cuenta de lo que querían decir. Pero lo que está claro es que el “probablemente”, vale para decir que a lo mejor Dios no existe o, a lo mejor,  que sí existe. Aunque yo diría, que a lo peor Dios no existe y a lo mejor, sí. Extraña que la campaña coloque ese "probablemente", que es como un reconocimiento de que pueden estar desacertados, porque si “probablemente no existe”, “probablemente” entonces existe. Si el ateismo se caracteriza por negar la existencia de Dios, ¿cómo le atribuye probabilidades de existencia?
Pin It

BANNER02

728x90