Bautizado al día siguiente de su nacimiento en la Iglesia Parroquial de la Inmaculada de su alpujarreño pueblo, sus buenas notas le consiguieron una beca en el Colegio del Sacro – Monte de Granada.

Allí maduró su vocación, recibiendo el presbiterado el dos de octubre de 1922 en la Catedral granadina. Su entrañable paisano, el beato don Diego Ventaja Milán que por entonces era rector del Sacro – Monte, predicó durante su primera Misa en Ohanes el doce de octubre. Trece años después, cuando el siervo de Dios era Cura Párroco de Churriana de la Vega, el beato Ventaja le pidió que le acompañase como secretario al inaugurar su episcopado en Almería. Su respuesta fue profética: «Hasta que la muerte nos separe. »

El fiel secretario acompañó a su Prelado durante su calvario, siendo detenido con él el doce de agosto de 1936 y compartiendo prisión en las Adoratrices y en el barco Astoy Mendi. La falta de espacio en el furgón impidió que fuera martirizado junto a su amado beato don Diego.

Al día siguiente del martirio del Obispo mártir, don Manuel Román González cuenta que: «Culminó su calvario con una muerte ejemplar. Invocó a Cristo Rey, perdonó a sus verdugos y se despidió de sus amigos y compañeros de prisión con un “Hasta el Cielo”. » Tenía treinta y ocho años.

Pin It