Queridos diocesanos:

         Un año más la jornada de la Iglesia diocesana es una llamada a fortalecer la conciencia de pertenencia a la Iglesia particular de la diócesis, por medio de la cual todos los bautizados nos insertamos en la Iglesia universal. Somos cristianos ubicados en un lugar determinado, donde está plantada la Iglesia, en casos como el nuestro desde los tiempos de la predicación apostólica. La Iglesia diocesana forma parte de nuestra identidad personal y comunitaria, y en ella se halla viva y operante toda la Iglesia universal. Esta presencia lo es de modo particular en la celebración de la Eucaristía, el sacramento de la unidad de la Iglesia, y al congregarnos en ella Cristo Jesús nos integra en la unidad de su cuerpo eclesial.

Esto lo sabemos, aunque muchos cristianos viven como si no formaran parte de este cuerpo. Por eso esta jornada pretende estrechar lazos, que alejados vuelvan a sentirse formando conscientemente parte de la Iglesia, donde el Espíritu nos atrae a Jesús y en él nos ofrece la vida divina que nos transforma en hijos de la gran familia del Padre.

Como dice el Papa Francisco, no basta llamar, hay que salir a buscar, invitar atrayendo, fascinando a los demás por Jesús. ¿Cómo hacerlo? Con una vida moralmente coherente con la fe profesada; y atentos a los problemas de los demás, para ayudar, socorrer, consolar, dar sentido ofreciendo el evangelio de Jesús como visión de la vida. Tenemos el reto de predicar con la palabra y las obras, aliviando el dolor y auxiliando a cuantos necesitan de nosotros, para que vengan a estar en comunión con nosotros y con el Señor.

¿Qué falta aún? Colaborar con la acción apostólica y pastoral de la Iglesia, ayudando a sostener la comunidad eclesial. ¿No has pensado en sus gastos obligados? Sé que lo haces y por ello te doy las gracias, pero sigo pidiendo tu oración y tu colaboración para mantener en pie las iglesias, llevar adelante el apostolado y la administración pastoral, y la permanente contribución a la educación de la infancia y la juventud, la atención a los enfermos y el socorro de los pobres y necesitados. Te invito, pues, un año más a estrechar lazos con esta gran familia que somos contigo.

                          X Adolfo González Montes

                                   Obispo de Almería

Pin It

BANNER02

728x90