Señor Vicarios general y Vicarios episcopales;

Sr. Vicario Judicial y miembros del Tribunal Eclesiástico;

Canciller Secretaria general;

Ecónomo diocesano, equipo de Administración y colaboradores

Delegados episcopales, Directores de Secretariados y demás miembros de los organismos de la Curia Diocesana; personal auxiliar y colaboradores;

Queridos amigos:

Un año más la Curia diocesana viene a felicitar al Obispo diocesano y también el Obispo felicita a su Curia la Navidad de nuestro Señor. Gracias por las palabras que el Sr. Vicario general, Moderador de la Curia, ha pronunciado en nombre de todos ustedes. Las velas encendidas delante de la imagen sagrada del Niño Dios iluminan esta reunión gozosa al iluminar el rostro del Niño, que nos otorga la bendición divina que nos redime y salva. Que esta luz que envuelve la figura delicada y llena de ternura del Niño Dios disipe las oscuridades de nuestro corazón y alumbre a nuestro mundo, tan amenazado por malos deseos y prácticas tan abominablescomo el terrorismo y la violencia ejercida sobre la vida más indefensa, la vida concebida y no nacida. Que la luz del Niño que nos alumbra encienda en nosotros el deseo una paz verdadera que alcance nuestros corazones para salir al encuentro de nuestros hermanos.

Así lo deseo para todos sin reservas, porque hoy, como siempre, necesitamos de esta luz divina, pero dada la difusión al uso de una cultura anticristiana, nuestra sociedad necesita de la luz que viene de Cristo para que los hombres de nuestro tiempo vean con ojos de fe que la dignidad humana se enraíza en haber sido creados a imagen y semejanza de Dios, en ser portadores de una imagen divina en nosotros.

Celebramos el nacimiento de Cristo y contemplamos con María y José el misterio del amor revelado a los hombres en Belén. Sucede además que esta celebración se da en un contexto de crisis social que nos preocupa a todos, porque son muchos los millones de seres humanos que se ven afectados por la carencia de trabajo, y por la inseguridad social que amenaza a las familias allí donde esta carencia laboral hace insostenible una vida digna para sus miembros. La labor realizada por Caritas y por otras iniciativas cristianas acredita la solidaridad fraterna que genera la fe, pero no basta para paliar las necesidades. Entre los más afectados se encuentran los inmigrantes y sus familias, que han venido a buscar entre nosotros una vida mejor. Quiera el Niño de Belén que su luz nos ayude a superar esta crisis con fe y esperanza renovada en la capacidad de las personas y de las sociedades iluminadas por la fe cristiana para salir adelante.

Este año, después de la espera de años anteriores, bien puedo decirles que el Estatuto de Curia, ya en vigor, representa una herramienta de trabajo excelente para coordinar actividades y servicios, con los cuales la Curia ha de atender a los fieles que a ella acuden, e incluso y con la mejor voluntad y caridad a cuantos vienen a nosotros pidiendo nuestra ayuda, o la obligada atención de nuestros organismos diocesanos de Curia a sus demandas.

El Estatuto de Curia va acompañado de un Reglamento para su aplicación que es preciso que los curiales conozcan bien para poder actuar con acierto. Les sugiero como actuación de mejoramiento de su labor el estudio por secciones, e incluso por organismos, de las competencias y procedimientos que les afectan y son cometido propio. La sección general de algún modo afecta al procedimiento de las secciones especiales, y por tanto sus competencias y cometidos deben ser conocidos por todos. Lo mismo he de decir de las competencias y cometidos de la Administración general, que cuenta también con el apoyo y el auxilio del Consejo de Asuntos Económicos de la diócesis, ahora regulado por un nuevo Estatuto, cuyo texto forma parte de una amplia labor legislativa desarrollada durante estos últimos años.

Por lo demás, en todo momento se ha de tener presente la función de moderación, coordinación y vigilancia para el buen funcionamiento del conjunto de la Curia que corresponde al Moderador de Curia y Vicario general de la diócesis. Es a él a quien corresponde, en efecto, tomar las medidas oportunas para que en todo se cumplan las funciones atribuidas a los diversos organismos y vele por el cumplimiento de horarios y servicios que han de prestarlos fieles cristianos y a cuantos requieran alguna atención de la Curia.

Con el nombramiento de Mons. Ginés García Beltrán como Obispo de Guadix, el Tribunal Eclesiástico pierde un de sus dos defensores del Vínculo, creando una situación que nos obliga a incorporar al Tribunal nuevos miembros. Así lo espero tanto por la preparación en Derecho Canónico de algunos sacerdotes como por la que están adquiriendo otros que terminarán durante 2010, D. m., su graduación en Salamanca. A ello hemos de añadir que la reciente aprobación del elenco de abogados nos permitirá contar con un número estable de profesionales del foro que estimulará un funcionamiento competente y ágil del Tribunal en los procesos que ha de enjuiciar.

Por otra parte, el nuevo Reglamento del Tribunal, cuya puesta en práctica esperamos ver pronto cumplida, vendrá asimismo a concretar los procedimientos que han de servir para mantener la identidad de cada cometido y garantizar un procedimiento judicial verdaderamente colegial.

Agradezco además al Tribunal Eclesiástico que se haya prestado a realizar los informes pertinentes que le han sido solicitados en orden a resolver los litigios y demandas que son presentadas a la resolución del Obispo diocesano, a fin de que sean garantizados los derechos de los fieles y de las asociaciones de fieles.

Un año más, al recibir la felicitación de la Curia Episcopal, quiero expresar el agradecimiento que debo a todos ustedes y a cuantos colaboran con la Curia. Gracias por su presencia en este acto y reciban asimismo mi calurosa felicitación. Todos hemos de vivir estos días de Navidad fieles a la firma confesión de la fe en la carne del Hijo de Dios, por la cual Dios Padre ha querido redimirnos y atraernos a su amistad.

Que el Señor les bendiga y bendiga a sus familias.

¡Feliz Navidad!

 

Almería, a 22 de diciembre de 2009.

 

+ Adolfo González Montes

Obispo de Almería

Pin It

BANNER02

728x90