Queridos hermanos sacerdotes: Uniéndome al Santo Padre, cuya solicitud por todas las Iglesias es viva expresión de la caridad que alienta su ministerio al servicio de la unidad de la Iglesia universal, quiero recordar a todas las comunidades parroquiales y conventuales, y a  las demás comunidades diocesanas  la particular preocupación del Papa por la situación de los cristianos en China.

En la solemnidad de Pentecostés del año 2007, Benedicto XVI manifestaba su solicitud por los católicos chinos en una extensa Carta, en la cual examinaba la situación de la Iglesia Católica en China continental y proponía a los católicos chinos unas orientaciones de carácter pastoral que les ayudasen a mantener la unidad y a superar sus dificultades y los sufrimientos pasados y presentes, padecidos por el santo Nombre de Jesús. El Papa quería tener también en cuenta los signos positivos que el se aprecian en la situación presente de China y el hecho social que presentan las comunicaciones actuales, que facilitan las relaciones entre las Iglesias, el mutuo apoyo y estímulo en la fe.

         Con el propósito de que las Iglesias del mundo puedan contribuir mediante la oración a que los católicos chinos se mantengan en la comunión de la Iglesia, fieles a la fe apostólica recibida y unidos al Papa, fundamento visible de la unidad de la Iglesia universal, Benedicto XVI ha establecido la «Jornada de Oración por la Iglesia en China», fijándola para el 24 de mayo. El Santo Padre ha elegido este día porque en él se celebra la memoria litúrgica de Santa María bajo la advocación de Santísima Virgen María como «Auxilio de los Cristianos», advocación de la Santísima Virgen muy amada de todos los fieles chinos y venerada en el santuario mariano de Sheshan en Shanghay (cf. Benedicto XVI, Carta a los Obispo, presbíteros, personas consagradas y fieles laicos de la Iglesia Católica en la República Popular China, del 27 de mayo de 2007, n. 19).

         Este año, esta memoria litúrgica coincide con el VII Domingo de Pascua, Solemnidad de la Ascensión del Señor, por lo cual, a fin de secundar la voluntad del Santo Padre y siguiendo las orientaciones de la Conferencia Episcopal, mandamos que en todas las misas dominicales que se celebren con el pueblo en el territorio de nuestra diócesis de Almería, se incluya en la Oración de los fieles la siguiente prez:

― Por la Iglesia en China, para que todos los católicos se mantengan fieles a la fe apostólica y unidos al Papa, Sucesor de Pedro, perseveren en la comunión de la Iglesia universal.

Al hacerlo así, todos los fieles dan cumplimiento al ruego del Apóstol san Pablo a Timoteo, tal como recuerda el Santo Padre: “Te ruego, lo primero de todo, que hagáis oraciones, plegarias, súplicas, acciones de gracia por todos los hombres, por los reyes y por todos los que están en el mundo, para que podamos llevar una vida tranquila y apacible, con toda piedad y decoro. Eso es bueno y grato a los ojos de nuestro Salvador, Dios, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1 Tim 2,1-4).

En Almería, a 22 de mayo de 2009

+ Adolfo, Obispo de Almería

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